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TrueCrypt: Unidades virtuales cifradas para proteger archivos confidenciales

TrueCrypt ofrece la posibilidad de crear discos virtuales o aprovechar una partición ya existente para guardar ficheros cifrados.

Podemos escoger entre varios algoritmos de cifrado, como AES, Serpent o Twofish, y determinar de cuántos megas o gigas será la unidad virtual. Allí podremos guardar cualquier documento de forma segura y cómoda.

TrueCrypt se integra con el explorador de archivos que usemos, es fácil de usar y permite crear hasta 32 unidades diferentes….

 

Instalación y configuración

En primer lugar, descargaremos la última versión disponible de TrueCrypt para Windows. Es un fichero comprimido con zip de aproximadamente 1.5 MB, que contiene también la Guía de Usuario (un pdf de más de 90 páginas, en inglés).

Lo descomprimimos todo en una carpeta temporal y ejecutamos TrueCrypt Setup.exe:

Instalar TC en Windows 1

Pulsa Install para instalar el programa:

Instalar TC en Windows 2

En pocos segundos el programa queda instalado. Pulsa OK. Se te pregunta ahora si quieres abrir la vesión en línea del tutorial en tu navegador web. Contesta que no (para eso tienes este tutorial en español) y pulsa Exit (Salir).

Arranca TrueCrypt (desde el menú de Inicio o el icono correspondiente el escritorio):

Iniciando TC

Antes de nada, vamos a “traducir” TrueCrypt al español. Pulsa Settings -> Language -> Download Language Pack:

Castellanizando TC 1

Se arranca tu navegador web para que descargues el fichero de idioma español. Descarga el zip y descomprímelo en la misma carpeta donde instalaste TrueCrypt. Reinicia TrueCrypt. De nuevo Settings -> Language -> Español:

Castellanizando TC 2

Mucho mejor, ¿no? Ahora ya podemos meternos en harina. Pulsemos “Crear Volumen”:

Creando volumen 1

Lee las instrucciones de la ventana anterior y pulsa Siguiente:

Creando volumen 2

Como ves, aquí podríamos elegir crear nuestro volumen TrueCrypt en una partición o un dispositivo USB, pero de momento elegiremos crearlo dentro de un fichero, para el que hay que elegir ahora nombre y localización. Pulsa “Seleccionar Archivo” y en la carpeta “Mis Documentos” escribe “Mi Volumen” como nombre de fichero. Cuando acabes pulsa “Siguiente”.

Llegamos a una pantalla que alguien, sin duda en un descuido, tradujo como “Opciones de Encripción” (sí, entenderé que vuelvas a seleccionar “English” como idioma de la aplicación ;):

Creando volumen 2

Vamos avanzando. Hemos llegado al momento de elegir algoritmos (de hash y de cifrado). ¿Cuál elegir? Pues si no tienes ninguna preferencia al respecto, puedes limitarte a elegir los que te ofrecen por defecto. Si no, una opción que puede ayudarte a decidir (o al menos a elegir el más rápido) es “Comparación”. Mira qué curioso:

Probando algoritmos

Pulsa “Siguiente” para elegir el tamaño de tu volumen cifrado (observa cuáles son los límites, según tu sistema de archivos). Para este tutorial me conformaré con 3 megabytes:

Dando tamaño

Momento (decisivo, porque éste puede ser el punto más débil de tu cadena de seguridad) de elegir contraseña. Larga y con caracteres variados, siempre que no la olvides o la pierdas:

Dando formato

Selecciona el sistema de ficheros que prefieres y mueve el ratón lo más posible durante al menos 30 segundos, para aumentar la aleatoriedad de tu clave. A continuación pulsa “Format”:

Volumen creado 1
Volumen creado 2

No ha sido nada complicado, ¿verdad?. Pulsa OK y Salir.

Utilización

No podremos utilizar nuestro nuevo volumen cifrado mientras no lo montemos (el concepto de “montar unidades” antes de poder utilizarlas posiblemente resulte más conocido para aquellos lectores que tengan experiencia en ssitemas Linux).

Volvemos a la ventana de TrueCrypt (que ha permanecido abierta en segundo plano durante todas nuestras operaciones anteriores). Elegiremos una letra de unidad (la K de Kripto, por ejemplo) y luego “Seleccionar archivo”:

Montando volumen 1

Navegaremos hasta la carpeta donde creamos el fichero “Mi Volumen” en el apartado anterior, y seleccionaremos ese fichero. Al pulsar “Montar” se nos pedirá nuestra contraseña:

Montando volumen 2

Éxito:

Montando volumen 3

Si ahora hacemos doble clic sobre nuestra unidad K, veremos que se comporta como cualquier otra unidad de disco:

Montando volumen 4

La diferencia es que cualquier fichero que arrastres hacia ella se guardará cifrado de forma transparente, y sin necesidad de que teclees de nuevo tu contraseña (la contraseña sólo se te pide cuando montas la unidad). De hecho, y a efectos prácticos, puedes utilizar tu volumen cifrado TrueCrypt como cualquier otra unidad de disco. Los ficheros se cifran y descifran en memoria, sin que nada se escriba “en claro” en el disco duro en ningún momento. De hecho, si se fuera la corriente y se apagara el ordenador, ningún dato en claro podría ser accedido, ya que tras reiniciar tendrías que suministrar de nuevo tu contraseña para poder montar el volumen. Lógicamente, también puedes desmontar tú mismo el volumen para lograr el mismo efecto (botón “Desmontar”).

Conclusión

Hemos avanzado bastante, pero aún así sólo hemos arañado la superficie del programa. En próximas entregas de esta serie iremos descubriendo mucho más. Mientras tanto, dispones de un nuevo foroespecífico para comentar tu experiencia o consultar dudas sobre TrueCrypt.

Fuente: http://www.kriptopolis.org